domingo, 28 de agosto de 2011

Capítulo XVII. Confundida

Había pasada una muy mala temporada. En mi familia estaban pasando cosas bastante malas: a mi abuelo le dio un infarto y estaba muy enfermo. A todo esto, yo seguía sin superar mi etapa con Joaquín y continuamente tropezaba con la misma piedra una y otra vez (tonta de mi). No de daba cuenta que para él ya no significaba nada y seguía teniendo la venda puesta que no me dejaba ver la realidad, pero ahora lo importante era mi abuelo.
Estaban las chicas apoyándome en todo momento, pero también estaba mi mejor amigo, Albert. Él sabía toda mi historia con Joaquín y también lo de mi abuelo, y era un gran apoyo que tenía por parte de un chico. Estuvimos todas las noches hablado hasta altas horas de la noche y, empecé a sentir algo más que amistad por él. No sabía si era recíproco o no, pero necesitaba saberlo.


-Phoebe, una cosa, tu ya no sientes nada por Albert ¿no?
-Pues la verdad que no, ¿Por?
-No por nada, es... -¿Tan transparente era? No se ni para que se me pasaba esa pregunta por la mente. Si, lo era.
-¿Te gusta?
-Creo que si. Es que no lo se...alomejor es que estoy confundiendo sentimientos. Él con todo el tema "Joaquín" y "Abuelo" me está ayudando muchísimo, y nos tiramos hasta altas horas de la noche hablando, y dicen que el roce hace el cariño ¿no?
-Hombre, la verdad es que si, y además tu ya conoces a Albert como es. Esa es la gran ventaja, y si hace falta saber algo de él, solo me lo tienes que preguntar. Esa es una muy buena ventaja de que su ex sea tu mejor amiga -Y me sonrió.
-Por ahora me encantaría saber si, en un futuro espero que no muy lejano, pudiera ser recíproco el sentimiento.
-Eso lo sabrás si se lo preguntas tú.
-Vale, no me has ayudado en nada maja. -Y me empecé a reír. Sabía que tenía razón, pero me daba cosa preguntárselo.


En ese momento, apareció Joaquín, tan sonriente como siempre.


-Hola chicas.
-Hola -Se notó bastante que en el momento que llegó, cortamos nuestra conversación para que no se enterara de nada, por ahora.
-Creo que acabo de cortar una conversación, ¿no?
-¡Si! -Dijo Phoebe
-¡No! -Dije
-Vale, mejor no pregunto.


Miré a Phoebe con cara de "¿En qué parte de la conversación te has dado cuenta que no hay que decir NADA? Eso va por el SI"
Al día siguiente me tiré también toda la noche hablando con Albert y genial, tirándole pullitas para ver si se enteraba. La verdad que ambos nos tirábamos pullitas y eso estaba genial, porque veía que era recíproco y eso era una muy buena señal.
Dos días después quedé con Loise y con una amiga de clase, Yanis. Nos fuimos al centro, pero antes quedé con ellas en la parada del bus de Yanis. En ese momento, sonó mi móvil. Era Albert.


-Hola guapa ¿Qué haces?
-Eyy hola Albert. Pues aquí con unas amigas que nos vamos al centro de compras, ¿por?
-Pues porque he salido antes de las clases y era por si podría ir con vosotras, si no molesto.
-¿Qué vas a molestar tonto? ¡Vente! -Por dentro estaba nerviosa por verle, por si solamente lo que sentía por él era las conversaciones que teníamos, o porque empezaba a sentir algo de verdad.
-Vale, pues cuando este allí, te doy un toque ¿vale? quedamos en la salida.
-Ok. Hasta ahora. Ciao.
-Hasta ahora.
-¡¡SIII!! -Las asusté.
-¿Qué pasa? -Me preguntó Yanis y Loise se quedó con cara de "¡¡Cuéntalo ya!!"
-¡¡Que viene Albert con nosotras de compras!!
-Anta mírala, si parecía tonta cuando la compramos. Ante todo que no se note que estás impaciente por verle ¿eh? No me seas tonta... -Se rió Loise.
-Vale.


Llegamos al centro y Albert ya me había dado el toque. Ahí estaba, con su bolsa de deporte y con una camiseta que no era muy agraciada para él, pero no me importaba. Las cosas cambiaban en ese mismo instante, me gustaba. Eso era tan verdad como que todavía seguía queriendo al tonto de Joaquín.


-¡Eyy pequeñaja! -Si...otro que me llamaba pequeñaja...¡que manía!
-¡Hola! Ya era hora de vernos, ¿eh?
-Pues la verdad que si -Y me echo una sonrisa fulminante.
-Bueno ya a Loise la conoces -Conocía Loise a Albert cuando estuvieron juntos la primera vez con Phoebe, porque la segunda vez que estuvieron ellos, solo fue un rollo -Y esta es Yanis, una amiga de clase.
-Encantada.
-Igualmente.
-Que mono es. Lo quiero hasta para mi ¡jajaja! -La maté con la mirada cuando lo dijo, pero se que ella me lo decía de broma.


Nos dirigimos para una de las tiendas más famosas, G&F. Las chicas nos quería dejar a solas, pero no sabían como.


-Bueno...Loise y yo nos vamos a la parte de ropa interior. Vosotros iros... -Me lo dejó bastante claro, quería que me fuera con él a solas SI o SI.
-A la ropa de chicos. Así te ayudo a elegir ropa para mañana -Es que al día siguiente, nos íbamos a ir de fiesta con unos antiguos amigos del instituto de Yanis nosotros cuatro, y era la excusa perfecta.
-Pues la verdad que si.


Era una jodienda porque las escaleras mecánicas eran muy estrechas, pero por otro lado mejor, porque el se ponía en el escalón de abajo y yo el de arriba. Esa es la ventaja que tenía una "pequeñaja".
Había como 5 plantas y a eso le sumas las conversaciones hasta las tantas y las escaleras mecánicas estrechas...¡estaba todo dicho y hecho! Me besó. ¡Yo no cabía dentro de mi! ¿Podría olvidar a Joaquín de una vez por todas? Esperemos que una gran parte si, porque fuera como fuera, Joaquín siempre sería mi Joaquín, y le querría para siempre.


-Bueno...ya hemos llegado.
-¿A si? -Había perdido totalmente la noción del tiempo y era totalmente respetable. Era el primer chico que me había besado después de tropezar con una piedra que siempre encontraba a lo largo de todo este tiempo.


Estuvimos un buen rato en la zona de los chicos. A mi me encantaba ir de compras para mirarme ropa, pero también me encantaba la ropa de los chicos. Solía tener muy buen gusto con la ropa de ellos.


-A ver...¡ponte esto! -Le cogí una gorra roja con una camiseta de la "Rana Gustavo" con la bandera británica de fondo. Los dos éramos muy payasos y teníamos muchas cosas en común. Nos encantaba estar siempre de risas y decir tonterías. Éramos perfectos el uno con el otro.


Ya era tarde. Se vistió y nos bajamos.


-Habéis tardado bastante, ¿no? -Me miró de arriba a abajo Loise y Yanis y las dos se pararon en un zona muy significativa, los labios.


Albert ya se había coscado de que se habían enterado claramente. Teníamos los labios sonrosados.
Nos paramos en otras tiendas. Entramos en una perfumería, mi tercer sitio favorito para irme de compras, después de la ropa y la bisutería.
Esa tienda era muy famosa. 


-Kia, vamos a mirar las colonias de chico, que necesito una y una opinión tuya me ayudará a decantarme por una.
-¡Perfecto!


Estuvimos como media hora oliendo colonias. Tenía ya un mareo encima...pero con tal de estar con él, no me importaba estar horas y horas oliendo colonias.
Cogió un frasco muy llamativo, la olimos y nos miramos.


-¡Perfecta! -Dijimos al unísono.
-¡Huele genial! ¿Qué te parece?
-Que si te la echas mañana ¡cómpratela ahora!


Se la compro y salimos de la tienda bastantes satisfechos por la compra que había hecho.


-Bueno chicas, me voy a tener que ir que estoy reventado. Mañana a las 22h, ¿no?
-Si. Mañana te la echas, ¿eh?
-A sus órdenes.
-Bueno, lo dicho, mañana nos vemos. Poneros guapas. Hasta luego.


Se despidió de las demás y me besó. Se alejó y yo no podía parara de mirarle. 


-Entonces...¿le has besado? -A Yanis la encantaba saber todos los detalles.
-No, me ha besado él -No podía parar de sonreír. Literalmente, brillaba, o eso me decían estas a mi.


Nos dirigimos para casa.
Al día siguiente quedé con Phoebe antes de irme de fiesta y para contarle todo con pelos y señales.


-Bueno, ya tienes tu respuesta ¿o no?
-Si, la verdad que una respuesta muy directa y sincera al 100%.
-¿Y esta noche salís de fiesta?
-Si. Vamos Albert, Loise, Yanis y unos compañeros del instituto de Yanis. A ti ya sabes que no te dije nada porque la música que ponen no te gusta para nada.
-Y has hecho bien en no decírmelo, además de que mañana madrugo y paso de ir con cara de muerta a los recados.
-Bueno, me tengo que ir. Mañana te lo cuento todo ¿eh?
-Y no censures ningún comentario, por muy subidito de tono que sea, que no me voy a asustar a estas alturas y...que es Albert, que se que no va a hacer nada malo.
-Ok. Todos los detalles mañana. Ciao.
-Ciao.


Me dirigí hacia mi casa. Estaba totalmente nerviosa, pero con muchas ganas de verle. 


-¿Has quedado con Albert? -Me dijo mi madre. Tanto mis padres como mi hermana lo sabían.
-Si. También con Loise y Yanis.
-Nerviosa, ¿no es así?
-¡Bastante!
-Bueno, ante todo pásatelo genial y tener cuidado los cuatro, ¿vale?
-Vale mama. Hasta luego


Antes de salir por la puerta, se puso por delante mi hermana.


-Que no se te olvide contármelo TODO mañana.
-Te lo prometo Michelle.
-Así me gusta. Hasta luego.
-Ciao.


Fue una noche espectacular. No paramos de bailar en toda la noche y encima estaba con el chico que quería...¡No podía pedir nada más!
Dos días más tarde, quedé con Phoebe.


-No se como, pero Joaquín se ha enterado que "estas" con Albert y...casi le cruzo la cara.
-Pero, ¿que ha dicho?
-Se que te va a joder, y más viniendo de él...pero
-¿¿Pero qué??
-Que...esto...te ha llamado...ejem...puta.
-....¿¿¿QUÉ??? -No sabía como reaccionar. ¿Comó me podía llamar Joaquín eso? ¿Qué le había hecho yo para que me dijera esa burrada?
-¿Y por qué carajos ha dicho esa barbaridad? 
-Palabras textuales: "¿Qué esta con Albert? Es una puta. "Está" con el ex de su mejor amiga. No hay más chicos en el mundo ¿no?"
-¿Y a él que más le da con quién estoy o dejo de estar? 
-Ni idea. ¿Envidia?
-Ni lo se, ni me interesa.


Era totalmente mentira. Quería saberlo por encima de todo. ¿Por qué la persona más importante en mi vida me llamaba eso? No se...creo yo que tendría que alegrarse que su ex es feliz. Si quiere lo mejor para mi, eso es lo que importa. Además, conoce a Albert y sabe como es. No me haría daño por nada del mundo.
Y como no estaba dispuesta a dejarlo alargar más, le llamé para que viniera para casa de Phoebe.
Tardó como unos 10 minutos aproximadamente.


-¿A qué viene llamarme eso, gilipollas?
-Espera...¿Qué?
-Que me has llamado PUTA.
-¡Claro que si! No hay más tíos en este mundo que vas y "estas" con el ex de tu mejor amiga.
-Ella ya no siente nada por él. Además, antes de nada, hablé con ella para que me diera su consentimiento y  me dejó puerta libre para ir a por él. Tu no tienes vela en este entierro Joaquín.
-Vale lo que tú digas Kia.
-Vale ya ¿eh? -Se puso en medio Phoebe entre Joaquín y yo.


Me senté en la cama. Cuando salió un momento Phoebe de la habitación, le hice una pregunta muy sencilla y sincera.


-Una cosa, y tienes que ser muy sincero. A ti que más te jode ¿qué esté saliendo con el ex de mi mejor amiga o que esté saliendo con un chico que no seas tú?
-Ummm....60-40
-¿Cuál es el 60 y cuál el 40?
-40 que sea el ex de tu mejor amiga y 60...
-60 ¿qué?
-Que salgas con otro chico que no sea yo.


Se me desencajó la mandíbula. Eso es como el refrán: "No sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes".
Es como el perro del hortelano, que ni como ni deja comer. Es un tira y afloja lo de este chico. Manda narices. No supe como reaccionar. 

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