martes, 2 de agosto de 2011

Capítulo VI. Lejanía


-¿1 mes?
-Eso es lo que me ha dicho Margaret -Y me miró con cara de extraña y preocupada. La verdad que uno de mis defectos es porque soy una persona muy transparente y desgraciadamente no me veo las caras que pongo, sin darme cuenta.
-Pero...¿Y eso? ¿Por qué? No lo entiendo
-Ay hija que solo se van 1 mes, no se van a vivir toda la vida...

Me daba lo mismo lo que me dijera mi madre, me rompió en dos la noticia. El se iba 1 mes fuera y la rabia es que no podia irme con el...ya que se iba con sus padres y sus hermanos ¿que pintaba yo alli? Ya lo se, era su chica...pero delante de sus padres y los mios solo eramos amigos...y eso se acabaria cuando cumpliera los 19 años. Estaba dispuesta a dejarlo todo por el. Le queria demasiado.

-¿Cómo no me has contado que te vas 1 mes fuera?
-Es que...no sabia como decirtelo
-Bueno...no se..."Hola cari, oyes me voy a ir 1 mes fuera con mis padres"...¿no?
-Ya...tambien es verdad...lo siento
-¿Y cuando te vas?
-Esto...mañana -Mientras me lo decia se mordia el labio inferior y miraba para otro lado.
-¡¿¡Mañana!?! Gracias por avisarme

Me mosqueé tanto que me marché, pero no llegué a dar 3 pasos cuando el se me puso por delante, frenándome de golpe

-Vale, si, lo siento ¿vale? Tienes razón, te lo tendría que haber dicho. Cometí un error. ¿Dejarás que te invite a casa a comer?

Le miré. No pude decirle que no.

-Vale. Yo llevo las bebidas
-Eso está echo.

Me besó

Llegué a casa algo amargada por una parte, pero solo pensar que iba a estar solos en su casa...¡Era excitante!

-Mamá, que me voy a comer fuera con Joaquín...y unos amigos ya que se va 1 mes fuera
-Vale, dale recuerdos
-De tu parte. Ciao

Llegué a la altura del autobus, cuando de repente vi a mi ex, Robert. No sabia si darle una hostia o ponerme a gritar que era un mierda por haberme echo lo que me hizo.

-¿Qué haces tu aquí? -Menos mal que le dije eso y no reaccioné de otra manera
-He quedado. No solo es tu barrio, lista
-Perdona, ni el tuyo chaval.

Si las miradas matasen, yo le habría matado y enterrado.

-¿Y donde vas tu, si se puede saber chica?
-Hace tiempo que perdistes esa opción de preguntar

Y me fui con la cabeza bien alta. Mientras estaba en el bus, le daba vueltas a la cabeza del percance que había tenido con Robert. No sabía si contárselo a Joaquín o no...el odiaba a Robert con toda su alma y se que si se lo contaba y encima le decía que estaba en mi barrio, no tardaría mucho en coger la moto he ir a por el.

-¿Preparada para una tarde inolvidable?
-Hola cari -No le habia echo ni caso

Parece una tontería, pero solo en pensar en esa factura y en que no me podría ir a vivir con la persona que me había cambiado la vida, me dejaba sin respiración

-Oyes, ¿estas bien?
-Si, si. Voy a meter la bebida en la nevera que caliente está asquerosa.

De camino a la cocina, se interpuso entre la nevera y yo

-¿Te pasa algo? Estas algo rara desde que entraste
-Que no -El gran error es que, ademas de que era demasiado transparente y no lograba nunca ver mis caras que pongo, al mismo tiempo que dije "que no" miré para otro lado y esa eran dos cosas, o que mentía (verdaderamente si) o que iba mal lo nuestro ya que a él se le había olvidado contarme que se iba 1 mes fuera (estaba mosqueada pero que vaya la relacción mal por eso, ni de coña)

-Te lo cuento si me prometes que no vas a hacer ningula locura. Antes de decírtelo, dame las llaves de la moto, ahora mismo

Me miró extrañado, pero aceptó y me dio las llaves de la moto.

-Bueno, iba de camino al autobus para venir para acá, cuendo me encontré con...Robert. Se me puso prepotente y chulo y, claro, para chula yo...y estaba rayada porque no sabía si decirtelo o guardármelo.

No me contestó. Solo me fijé como con la mirada buscaba donde podría tener otra copia de las llaves de la moto (cosa que no tenía, pero en ese momento ni sentía ni padecia).

-¿Sigué en tu barrio?
-No lo...¿Qué haces? -Empezó a rebuscarme en mi bolso por si ahí había dejado las llaves, pero no fue así, las tenía en el bolsillo en el pantalón, pero no se percató.
-Buscarle y matarle. ¿De que coño va el subnormal? Que sepas que el no ha podido pasar página contigo y le jode que tu si y tan rápido. Es un capullo y ya está.
-Te dije que no te mosquearas y me lo has prometido. Me has mentido. ¿Quieres que me vaya?
-NO
-Vale

Se lo noté en la mirada que se había arrepentido, pero su orgullo no le dejaba decírselo.
Mientras iba poniendo la mesa, el estaba haciendo la comida. Fue una comida espectacular.

-Cierra los ojos
-¿Qué los cierre? -Me extrañé, aunque también tenía que reconocer que me encantaban las sorpresas inesperadas

Los cerré. Escuché como sus pasos se alejaban durante una milésima de segundo

-Abre los ojos

No me lo podía creer. A las chicas nos gusta que nos den sorpresas inesperadas, pero que tu chico, prepare una comida riquísima, en la compañía de unicamente nosotros dos y que en medio de la mesa ponga unas flores preciosas...¡¡ERA LO MÁS MARAVILLOSO!!

-Yo...yo... -No me lo creía
-Te quiero

Le miré. Le sonreí y mi constestación fue un "te quiero" húmedo. Le besé tan fuerte que estuve 1 semana con los labios secos, pero no me importaba para nada. Estaba en un momento de mi vida increible.

Y ocurrió lo que los dos andábamos deseando.

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