lunes, 29 de agosto de 2011

Capítulo XIX. Desde el principio

Volvía a estar donde antes, desde el principio. Metida en un túnel sin salida y sin luz al final. Otra vez volvía a tener el corazón roto y ya no había forma de pegar los trozos que quedaban de él. Y ahí estaba yo, sentada en la cama, mirando al horizonte sin saber que hacer o que decir.
Mi madre me había visto muy feliz y esta vez si se lo conté, además que a Albert ya le conocía. Todavía me escocía decir su nombre.
Cogí una bocanada de aire y salí de mi habitación.

-Hola mama.
-Hola Kia. Oyes, ¿te encuentras bien?
-Si ¿Por qué? -Mi madre puso cara de pocos amigos. Se me notaba claramente en la cara que no estaba nada bien y, seguramente, me escuchara ayer hablar con Joaquín entre lloros.
-Es que...no se...me pareció escucharte llorar.
-No te preocupes mama, estoy bien.
-Nada, ¿no?
-No -Eso es lo bueno de que nos conozcamos a la perfección. Si la otra persona sabe que está mal y que si pronuncias la palabra "tabú" va a decaer, decimos "nada, ¿no?" y con eso nos entendemos perfectamente.
-Bueno, cuando te encuentres con ganas, me lo cuentas.
-Ok. Ciao.
-Adiós hija.

Lo que odiaba de mi misma que, cuando estaba con alguien, daba el 110% de mi y, claro, llegaba estos casos y la que se daba la hostia del siglo era yo. Así nunca aprendería si vivo las historias de amor con tanta intensidad pero, si no se viven intensamente, no se viven bien...pienso.
Salí del trabajo. Las horas se me hicieron eternas. Creía que no iba a terminar nunca.
Cuando llegué a casa del trabajo, mis padres no habían llegado y mi hermana tampoco y como no tenía ganas de nada, me tumbé en la cama.
Me quedé pensativa mirando al techo. ¿Hay alguna manera de no vivir el amor así como lo vivo yo? ¿Volvería a encontrar a alguien o (porque me vino en ese momento) sería Joaquín mi futuro y Albert fue solo una muy intensa etapa que no olvidaría? Muchas preguntas y ninguna respuesta. Y si Joaquín era mi futuro ¿porque me hace esto y no está conmigo? Y solo me venían preguntas así.

Pasó una buena temporada hasta que volví a ir al sitio donde nos reuníamos unas amigas para despejarnos de las clases. Se llama "La salsera del Tío Yon". Es un sitio de Salsa-Bachata-Merengue donde los chicos te sacan a bailar y donde hay unos bailarines que te quitan el hipo. Son realmente sexys y bailan estupendamente. Nos lo enseño Lucy, una amiga de mi clase que la verdad que era una tía bastante enrollada. Cuando vi a Naldo la primera vez, hace ya 3 meses, me quedé embobada. Es perfecto de cuerpo, guapo, alegre y se mueve como nadie en la pista. Es inevitable no mirarle cuando está bailando, y si tenías la gran suerte de que te sacara a bailar, te temblaban hasta las piernas. Yo tuve esa gran suerte y la gran desgracia. Suerte porque me sacó a bailar, la desgracia era que le pise...¡QUE VERGÜENZA QUE PASÉ! Me sonrojé solo con recordarlo. Lo malo que a una hora determinada de la noche, siempre me acordaba de Joaquín. Era como un puñetero reloj. A las 04:30h me venía como recuerdos o lagunas de él...por eso aprendí la lección y decidí a irme antes de esa hora, para no rayarme.
En este sitio, conocimos a un chico llamado Rogan. Bailaba genial y era una persona muy sociable y amigable. Le cogías pronto mucho cariño. Ya habíamos bailado antes con él. Ese día se llevó a dos amigos; Cole y Branko. Simpáticos la verdad, pero no era la típica música que llevarían puesto o en el coche o en el móvil.

-¡Hola chicas!
-¡Hola Rogan! -Dijímos Phoebe, Lucy y yo.
-Mirad, hoy he traído a dos amigos, Cole y Branko. Es la primera vez que vienen.
-Que va...no se les nota nada que es la primera vez que vienen -Dijo Lucy mur sarcástica.

Nos reímos todos.
La verdad que ya era hora de que vinieran más chicos nuevos a este sitio, porque siempre estaban los mismo.
Nos sacaron a bailar bastante veces esa noche. Cometí, otra vez, el error de quedarme más tarde de las 04:30 (para mi, hora maldita, porque era cuando me venían recuerdos de Joaquín). Nos quedamos hasta que cerraron, hasta las 06:00h. Me cogió de la mano Rogan.

-¡Has triunfado esta noche!
-...¿Qué? -Estaba demasiado cansada y algo pensativa para tener que aguantar tonterías a esas horas.
-Mi amigo Cole, que le has gustado.
-¿Cole? -Busqué entre mis recuerdos de esa noche para ponerle cara -¡Ah Cole! El chico que iba con una camiseta negra muy heavy, ¿no?
-Ese mismo. Bueno...¿y que te parece él a ti?
-Pues... -Volvía  buscar entre mis recuerdos si era un chico feo o guapo...o un chico del montón -Bien. Tampoco me hagas esas preguntas a estas horas porque no tengo el cerebro al 100%.
-Bueno, yo hablaré con él para que quedéis y tal.
-Vale -Se lo dije más bien para que se callase. Estaba muy cansada y no quería hablar mucho.

De camino a casa en el bus, iba pensando en mis cosas.
¿Me estaría traicionando a mi misma o era a causa de que estaba demasiado cansada? No se que iba a hacer con el chico ese...si quedaría con él o no...pero lo único que se, es que quería que estuviera Joaquín conmigo.

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