lunes, 8 de agosto de 2011
Capítulo VII. De vuelta
-Oyes, que me voy a la playa ¿vale? Esta noche hablamos. Te quiero
-Pégate un chapuzon por mi. Te quiero vida
Y así terminó una conversación de hora y media (que era el tiempo aproximadamente que nos tirábamos hablando y, claro, luego venian unos facturones...)
-Hija, ¿todavia sigues despierta? -Eran las 3 de la mañana -Ya verás mañana quien te aguanta
-Si...es que no consigo dormir con este calor. Ahora me duermo. Descansa
Mentira. Hasta las 5 no me pude dormir. Volvió a sonarme el móvil. ¿Quién sería ahora?
-Es que no consigo dormirme. ¿Qué haces?
-Pues intentar dormir. Si hubieras llamado escasamente 2 minutos antes, te mato, porque estaba mi madre
-Espera,espera... -Se pudo escuchar como metía el móvil debajo de la almohada y una voz muy baronil del fondo. Era su padre.
-¿Con quién hablas ahora a las 3:15 de la madrugada si se puede saber?
-¿Yo? Con nadie. Tenía una pesadilla y me he despertado del susto...
-¡Duerme ya!
...
-Ya se ha ido mi padre.
-¿Siempre tiene ese humor?
-Hombre, a las 3:15 no le hace gracia a nadie escuchar como habla por el móvil...
-Ya...ni a las 3:15, ni a la 1...total, es hablar con alguién y es como si le molestara
-Dejemos el tema por favor. ¿Intentamos mejor dormir y hablamos mañana?
-Si, va a ser mejor, no vaya a ser que entre tu padre y mi madre se monte aquí un circo. Descansa cari. Te quiero.
-Descansa tu también. Bona nit. Et vull
Que manía tenía de hablarme en catalán. Menos mal que le entendía.
Al día siguiente me levante bastante animada, ya que había estado toda la noche hablando con él. Mi hermana era la que se levantaba con un humor de perros, como siempre. Cogí mis cosas y me fuí para el trabajo.
Realemente se me pasó las horas volando pero, ¿para qué? si mi plan era quedarme en casa, ya que Phoebe había quedao con Mathieu, Nikki se había ido de viaje y Loise estaba durmiendo...como siempre...¡Qué marmota de chica!
Mientras que estaba esperando al bus, le llamé.
-Hola cari. ¿Qué tal en la playa?
-¡Genial! Oyes, tengo una buena noticia y otra mala -Ay...ya veras...que se queda más de un mes.
-Dime antes la mala anda -Ya me empecé a apagar.
-La mala que no te voy a poder llevar el tarro que me pedistes con tierra
-¿Esa es la mala? Pues...no pasa nada...¿Y la buena?
-Que no hagas planes esta tarde...¡QUE VUELVO!
-¿¿Qué?? ¿¿Ya?? ¡¡POR FIN!!
No pude contener la alegría y, como gilipollas, empecé a dar saltos. La gente que pasaba por allí se me quedaba mirando con la cara desencajada, pero me daba lo mismo...¡¡ERA FELIZ!!
-Pero...si no ha pasado ni 1 mes, solo 3 semanas ¿Qué ha pasado?
-Nada, que me aburria aquí demasiado sin gente de mi edad, y sin ti y la he dicho a mi madre que vuelvo, que se quede con los enanos ellos y me voy.
-¡¡Genial!! -Ya era hora
Volví a mi casa pitando, comí casi nada porque la emoción de verle después de 3 semanas me dejó la boca del estómago cerrada. Al verme mi hermana tan alegre se percató de que volvía Joaquín, se alegró muchísimo, ya que llevaba bastantes días con la moral algo baja.
-Que, vuelve hoy, ¿no?
-¿Tanto se nota?
-Hombre, has abierto la puerta con una alegría y brillabas literalmente.
-Si, vuelve hoy y esta tarde le veré ¡¡Por fin!!
La di un besazo en todo el moflete que la marca de mis labios se le quedaría bastante tiempo marcado.
-¿Te queda mucho para que llegués?
-1 hora aproximadamente
-Vale -Se me estaba haciendo eterna la espera, pero ya no quedaba nada.
Llegué al barrio y ahi estaba yo, esperándole en "nuestra esquina" nerviosa como la primera vez que le vi, con mi vestido nuevo, las sandalias que me regaló y con ganas de abrazarle. Y ahí estaba él, con su camiseta amarilla (chillona), sus pantalones (bañador) de hojas hawaianas y sus deportivas de cuadros blancos y azules.
Me lancé literalmente a sus brazos
-Joe cari, que impetu
-Lo se, lo se...¡Te quiero!
Me besó de tal manera que mis labios se secaron, pero en ese momento me daba todo igual.
-Toma, te he traido un regalito
-Ay, pues yo te he traido 3 -Se le quedó una cara de pasmado diciendo "yo 1 regalo y ella 3...¡Ya me vale!"
Su regalo fue un anillo de madera con su nombre tallado. "Joaquín"...que bonito quedaba. El mio fue un anillo de plata, una trenza que le hice a mano y una pulsera que le hice de gomas con la bandera de su equipo de futbol.
-¡¡Me encanta!! Y echa a mano encima...¡Que insignificante es mi regalo!
-No te pases ¿eh? Tu regalo me encanta cari y ademas las pulseras no me ha costado ningún sacrificio. Mi mejor regalo es que estes tú aquí ahora mismo.
Me sonrió y me volvió a besar. Me miró a los pies.
-¡Anda! Las sandalias que te regalé
-Si. Son muy cómodas. Oyes, ¿tienes hambre?
-Si...tengo un hambre que me comería hasta a un hipopótamo
-Pues te voy a llevar a comer unos "Durum"
-¿"Durum"? -El pobrecillo mio no sabía lo que se perdía al no comerlos nunca, pero siempre hay una primera vez ¿no?
-¿Nunca has probado un "Durum"?
-No
-Pues esta va a ser la primera vez que lo probarás, y cuando lo pruebes te encantarán
Fuimos de camino al Kebab que había en la calle de atrás de su casa que hacían unos Durum que quitaban el hipo
-De que lo quieres ¿pollo, ternera o carne?
-Ternera
-Vale. Que sean 2 de ternera
-Bueno, y el viaje ¿Como ha ido?
-Relajado, iba durmiendo -Sonrió
-Mira mejor, así se pasa más rápido el viaje
Nos trajeron los "Durum". Empezamos a comer.
-La madre que me...¡está riquísimo!
-¿Lo ves? te lo dije. Están riquísimos. Y es más limpio que un Kebab
-Oyes...no te quiero dar la noche, pero si no te lo cuento, reviento.
-Pues adelante,dime. -Me miró con cara de extraño
-Me han vuelto a llamar de PhoneMobile...por la factura de quien tu y yo sabemos -Me jodía mucho decir el nombre del anormal ese
-...¿QUÉ? -Se le calló el "Durum" encima del plato
-Pero si quieres podemos hablar mañana más tranquilamente, que no te quiero dar la cena cari.
-No, no. Ahora que me lo has dicho, sigue hablando.
-Bueno, pues eso, que me han vuelto a llamar y me dicen que no consiguen contactar con el anormal y que la única vez que consiguieron que le cogieran el móvil, fue decir "PhoneMobile" y les colgó. Y me han enviado una carta de los juzgados.
Esa noche no se veía muy prometedora, ya que tengo la boca tan grande como el logotipo de "Risi".
-Mira cari, acabo de llegar de viaje y lo último que quiero es acordarme en la estampa del gordo ese. Ahora solo quiero pasar esta cena hablando contigo de otra cosa que no sea esto. Si quieres lo dejamos para mañana, que ya me encargaré de decirle yo cuatro cositas al tipejo ese.
Terminamos de cenar. Llevamos sus maletas a su casa y me acompañó a la mia en moto.
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